19 de diciembre de 2013

Odio la falsedad, odio la hipocresía, odio la falsa modestia, odio las falsas sonrisas, odio la despreocupación, odio la envidia, odio la desconfianza, odio el desorden, odio el orden.
Odio que las cosas salgan mal, odio los planes, odio las ilusiones, odio las desilusiones, odio que no se comprometan, odio las promesas.
Odio las peleas, odio la monotonía, odio el odio, odio a los que odian, sin embargo, sin odio, no existiría el mayor error humano, el mayor placer que existe, lo que nos mata y lo que más fuertes nos hace; El amor. ¿Qué sería del amor sin el odio? ¿Qué seríamos nosotros sin amor?
Y si tanto odio al odio, en igual parte odio al amor.
Y si tanto necesitamos al amor, más necesitamos al odio.

30 de noviembre de 2013

Cansancio

Intentar que todo el mundo esté bien, que las personas que quieres sean felices, que no lloren, que no sufran, mientras tú estás jodido, roto, y cada vez más hecho mierda. Pero no lo muestras, no puedes decir realmente lo que sientes, lo que piensas, lo que te ocurre, porque pones por delante los problemas de los demás a los tuyos, pero dime, ¿quién hace eso por ti? 
Quizá tengas la necesidad de desahogarte, de soltar toda la rabia, de poder empezar a ser egoísta, para terminar siendo tú mismo, poder ser feliz sin más obstáculos que los que tú decidas ponerte. Nadie tiene derecho a cortarte las alas si quieres volar, nadie puede intentar retenerte en un mundo en el que tu sonrisa no es tu prioridad. Hay que aprender a elegir el camino que nos lleve a lo que es mejor para nosotros, y no para los demás, hay que saber anteponer las necesidades a los caprichos, hay que aprender a valorarse. Que más que tú mismo no va a quererte nadie, solo tu madre; ¿Qué más da si nos llaman egoístas, bordes o egocéntricos? Mejor ser eso que un juguete, un simple entretenimiento casual, o un pañuelo de usar y tirar.
Y cada día que pasa, cansa más, cansa el hecho de no poder disfrutar plenamente de lo que deseamos porque hay algo que nos lo impide, siempre lo hay, siendo realmente nosotros nuestros propios enemigos, dado que si la piedra sigue en el camino, es porque, de una manera u otra, la queremos ahí, aunque sea simplemente por no patearla, por no dañarla. 
El primer paso para ser feliz, es eliminar los estorbos, apartar lo que te molesta, lo que no te hace bien, lo que no te aporta, aunque lo quieras. Sólo hay que tener valor para darlo.

21 de noviembre de 2013

Incoherencias

"Querer y no poder" 

Qué horrible dicho es ese, qué asco da saber que cada vez su uso es mayor.
Que cada vez, más personas lo usan para su conveniencia, sin saber lo que realmente acarrea.
Lo jodido es saber, que en pleno siglo XXI, nadie lucha por nada, se quiere tener todo hecho, todo aprendido, todo masticado, sin tan siquiera invertir tiempo en comer.
Al mínimo indicio de que algo se va a romper, en lugar de pegarlo, de arreglarlo, se tira al suelo, con fuerza, y es que, ¿qué mas da tirarlo, si ya se iba a romper, no?
Se nos olvida eso de; "Quien quiere, puede"
Pero, ¿qué pasa cuando tras romperlo, nos arrepentimos de no haberlo intentado arreglar?
¿Sirve de algo arrepentirse? Si en el momento era lo que se quería, ¿o no?
Actuar por impulsos sin saber cual es la meta que se busca, ese es el problema, hoy en día nadie piensa, solo se actúa, y, aunque eso en ocasiones sea bueno, siempre se debe actuar sabiendo lo que se quiere conseguir.

Sin embargo, poca gente sabe lo que quiere, poca gente sabe querer.

6 de julio de 2013

Felicidad

"Lo prohibido es prohibido porque puede gustar, y a veces causa miedo, remordimientos, dolor e incluso lágrimas. Pero, ¿y cuando te hace sentir bien? Como algo que surge por culpa de una mirada, de una sonrisa, de una caricia, de una mano que se acerca a la tuya mientras los dedos se entrelazan con una lentitud dulce, algo que acaba dándote ganas de agarrar a esa persona de la cintura, sin pararte a pensar si está bien o si es moralmente discutible, apartarle el pelo de la carita y acercar sus labios a los tuyos, sin llegar a besar, solo a juntarlos, a notar como las respiraciones se mezclan, ese momento en el que te entran ganas de besarle de verdad. Entonces os acercáis mientras os olvidáis de las normas, y vais notando como el ambiente cambia, como si el tiempo se relentizara y solo existiéseis vosotros dos. Hay sonrisas de complicidad, mordiscos que incitan a más, juegos de lengua, y caricias, muchas caricias. Algunas suaves, otras hacen cosquillas, o consiguen pequeños movimientos que te hacen sonreír, y otras que os van acercando más al calor de los cuerpos. Besos cortos, largos, pequeños, con mordiscos, con lengua, con sonrisas, con pasión. Detalles, momentos y consecuencias que te hacen sentir bien, sentir que te acercas cada vez más a la felicidad absoluta. Si la felicidad se consigue por medio de algo prohibido ¿se considera inmerecida, o simplemente especial? Lo importante es el final, es sonreír,y si lo logras, no importa el camino, hay veces en las que sólo debe preocuparnos nuestra propia sonrisa."